Tarot

A lo largo de los siglos la imaginación de las gen­tes se vio excitada de continuo por un misterio apa­rentemente indescifrable: el del propio futuro.

Poder revelar las múltiples manifestaciones de la existencia personal, con cierta antelación. Parecería al­bergar, en cada mortal, un seguro de esperanzas, reali­zaciones y triunfos.

Entre los muchos métodos existentes para determinar el presente y el porvenir, el arte de echar las cartas se erigió con particular preeminencia sobre to­dos los demás.

Según relaciones de muy diverso origen —aceptables algunas, discutibles las más— las cartas del Tarot re­presentan una respuesta a ese enigma de siglos que es la futurología.

Las cartas del Tarot significan por tanto, una avanzada remotísima del esoterismo.